lunes, 4 de mayo de 2015

Las metáforas y Pablo Neruda




Mario Ruoppolo es un hombre juvenil en un pueblo de pescadores insulares en Italia, donde el tiempo se mueve lentamente. Dado que los mareos de Mario no le permiten pescar, luego de una conversación con su padre indicándole que el necesita tener un trabajo, Mario consigue un trabajo como cartero, repartiendo el correo en una bicicleta a sólo un único cliente, el famoso poeta chileno Pablo Neruda, cuyo exceso de correspondencia saturaba el normal trabajo de los demás carteros. Después de un rato, los dos se convierten en buenos amigos. Neruda ha sido exiliado a París con amor a causa de sus ideas comunistas.
Mientras tanto, Mario conoce a una joven y bella dama, Beatriz Russo, en la única taberna del pueblo. Con la ayuda de Neruda, el cartero gracias a la poesía inicia un proceso de superación personal, logrando ser capaz de comunicar mejor su amor a través del uso de las metáforas (a pesar que inicialmente hace plagios descarados de la poesía del propio Neruda). Los dos se casan más adelante.(Wikipedia)



Mario consigue ver la belleza del mar gracias a Pablo Neruda.

ES EXTRAÑO

NERUDA: Escucha este poema: "Aquí, en la isla, el mar, ¡y cuánto mar! Se sale de sí mismo a cada rato. Dice que sí, que no. Que no. Dice que sí en azul, en espuma, en galope. Dice que no, que no. No puede estarse quieto. Me llamo mar, repite pegando en una piedra sin lograr convencerla. Entonces, con siete lenguas verdes de siete tigres verdes, de siete perros verdes, de siete mares verdes, la recorre, la besa, la humedece, y se golpea el pecho repitiendo su nombre". ¿Qué te parece?
MARIO: Es extraño...

NERUDA: ¿Cómo extraño? ¿Qué significa extraño? Tú eres un crítico muy severo...

MARIO: No, la poesía no. Es extraño... extraño cómo me sentí cuando la decía.

NERUDA: ¿Y cómo te sentiste?

MARIO: No sé. Las palabras iban y venían.

NERUDA: Como el mar, entonces.

MARIO: ¡Exactamente! Como el mar.

NERUDA: Ese es un buen ejemplo.

MARIO: Me sentí mareado en realidad. Me sentí... me sentí como en un bote que se mecía en el vaivén de las palabras.

NERUDA: ¡Como en un bote que se mecía en mis palabras! Vaya. ¿Sabes qué has hecho, Mario? Una metáfora. ¡Una metáfora! ¿Entiendes?

MARIO: ¡Noooo! ¿De veras?

NERUDA: Ahá...

MARIO: ... Pero no vale, porque no tuve la intención.

NERUDA: Eso no tiene importancia. Las imágenes surgen espontáneamente.

MARIO: Y, por ejemplo, Don Pablo,... el mundo entero... como el mar... el cielo... las lluvias... las nubes...

NERUDA: ... ahora ya puedes decir etcétera, etcétera.

MARIO: Etcétera, etcétera. El mundo entero.... ¿es una metáfora para otra cosa?



LLUVIA DE SÍMILES Y METÁFORAS




Mario descubre que son los símiles y las metáforas gracias al poeta.

Te has quedado clavado como una lanza
inmóvil como una pieza de ajedrez
quieto como un gato de porcelana....







El cartero va a encontrar gracias a Pablo Neruda la forma de enamorar a Beatrice. Gracias a las palabras. Gracias a las metáforas.Las palabras son peligrosas.

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