sábado, 6 de junio de 2015

1º BACHILLERATO EXAMEN 3ª EVALUACIÓN


CONTENIDO

                                   


Resultado de imagen de examen
GRAMÁTICA
  • Dividir palabras en morfemas y lexemas.Clasificar la palabra en derivada, parasíntética , compuesta.
  • Analizar una oración con tres verbos.
Ejemplos.
  1. No creo que lo que me dijiste tuviera el sentido que yo le di.
  2. Es bastante necesario que pienses en los consejos que te dan tus padres.
  3. No se ha olvidado  de lo que nos prometió ni de lo le respondimos sorprendidos.
COMUNICACIÓN:
  • tema, resumen, comentario de un texto expositivo-argumentativo.
LITERATURA
  • Comentar un poema Barroco explicando sus características de la época a la que pertenece, temáticas. métricas, estilísticas (figuras literarias).
  • Desarrollar un tema de El teatro en el siglo XVII.
  • Preguntas cortas de autores: Lope y Calderón.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Noche oscura del alma


 

l



En una noche escura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
A escuras y segura
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a escuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche, que guiaste;
oh noche amable más que el alborada;
oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada, con el Amado transformada!
En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba
y el ventalle de cedros aire daba.
El aire del almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

VOCABULARIO
escura: Oscura.
en celada: a escondidas
aquesta: esta.
más cierto: con más seguridad.
alborada: amanecer
ventalle: abanico.
suspendía: embelesaba
cuidado: preocupación

martes, 12 de mayo de 2015

Garcilaso 1991


 

 

Serenata

  por intrepidolector







 Mi alma os ha cortado a su medida,
dice ahora el poema,
con palabras que fueron escritas en un tiempo
de amores cortesanos.
Y en esta habitación del siglo XX,
muy a finales ya,
preparando la clase de mañana,
regresan las palabras sin rumor de caballos,
sin vestidos de corte,
sin palacios.
Junto a Bagdad herido por el fuego,
mi alma te ha cortado a su medida.

Todo cesa de pronto y te imagino
en la ciudad, tu coche, tus vaqueros,
la ley de tus edades,
y tengo miedo de quererte en falso,
porque no sé vivir sino en la apuesta,
abrasado por llamas que arden sin quemarnos
y que son realidad,
aunque los ojos miren la distancia
en los televisores.

A través de los siglos,
saltando por encima de todas las catástrofes,
por encima de títulos y fechas,
las palabras retornan al mundo de los seres vivos,
preguntan por su casa.

Ya sé que no es eterna la poesía,
pero sabe cambiar junto a nosotros,
aparecer vestida con vaqueros,
apoyarse en el hombre que se inventa un amor
y que sufre de amor
cuando está solo.


Habitaciones separadas, 1994.
Luis García Montero

Garcilaso: amor como destino.SONETO V






Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;

que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;

mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.

Cuanto tengo co
nfieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.


Catorce versos dicen que es soneto


        

miércoles, 6 de mayo de 2015

Decíamos ayer







  • l
  • Fray Luis de León

    (1527-1591) Vida retirada ¡Qué descansada vida la del que huye el mundanal ruïdo y sigue la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido! 5 Que no le enturbia el pecho de los soberbios grandes el estado, ni del dorado techo se admira, fabricado del sabio moro, en jaspes sustentado. 10 No cura si la fama canta con voz su nombre pregonera, ni cura si encarama la lengua lisonjera lo que condena la verdad sincera. 15 ¿Qué presta a mi contento si soy del vano dedo señalado, si en busca de este viento ando desalentado con ansias vivas y mortal cuidado? 20 ¡Oh campo, oh monte, oh río! ¡Oh secreto seguro deleitoso! roto casi el navío, a vuestro almo reposo huyo de aqueste mar tempestuoso. 25 Un no rompido sueño, un día puro, alegre, libre quiero; no quiero ver el ceño vanamente severo de quien la sangre ensalza o el dinero. 30 Despiértenme las aves con su cantar süave no aprendido, no los cuidados graves de que es siempre seguido quien al ajeno abritrio está atenido. 35 Vivir quiero conmigo, gozar quiero del bien que debo al cielo a solas, sin testigo, libre de amor, de celo, de odio, de esperanzas, de recelo. 40 Del monte en la ladera por mi mano plantado tengo un huerto, que con la primavera de bella flor cubierto, ya muestra en esperanza el fruto cierto. 45 Y como codiciosa de ver y acrecentar su hermosura, desde la cumbre airosa una fontana pura hasta llegar corriendo se apresura. 50 Y luego sosegada el paso entre los árboles torciendo, el suelo de pasada de verdura vistiendo, y con diversas flores va esparciendo. 55 El aire el huerto orea, y ofrece mil olores al sentido, los árboles menea con un manso ruïdo, que del oro y del cetro pone olvido. 60 Ténganse su tesoro los que de un flaco leño se confían: no es mío ver al lloro de los que desconfían cuando el cierzo y el ábrego porfían. 65 La combatida antena cruje, y en ciega noche el claro día se torna; al cielo suena confusa vocería, y la mar enriquecen a porfía. 70 A mí una pobrecilla mesa, de amable paz bien abastada me baste, y la vajilla de fino oro labrada, sea de quien la mar no teme airada. 75 Y mientras miserable- mente se están los otros abrasando en sed insacïable del no durable mando, tendido yo a la sombra esté cantando. 80 A la sombra tendido de yedra y lauro eterno coronado, puesto el atento oído al son dulce, acordado, del plectro sabiamente meneado. 
 
 
 
 
  •  Noche serena
    
    
      Cuando contemplo el cielo
    de innumerables luces adornado,
    y miro hacia el suelo,
    de noche rodeado,
    en sueño y en olvido sepultado,                 5
    
      el amor y la pena
    despiertan en mi pecho un ansia ardiente;
    despiden larga vena
    los ojos hechos fuente;
    la lengua dice al fin con voz doliente:         10
    
      «Morada de grandeza,
    templo de claridad y de hermosura:
    mi alma que a tu alteza
    nació, ¿qué desventura
    la tiene en esta cárcel, baja, oscura?          15
    
      «¿Qué  mortal desatino
    de la verdad aleja ansí el sentido,
    que de tu bien divino
    olvidado, perdido,
    sigue la vana sombra, el bien fingido?          20
    
      «El hombre está entregado
    al sueño, de su suerte no cuidando,
    y con paso callado
    el cielo, vueltas dando,
    las horas del vivir le va hurtando.             25
    
      «¡Ay!, despertad, mortales!
    Mirad con atención en vuestro daño.
    ¿Las almas inmortales,
    hechas a bien tamaño,
    podrán vivir de sombra y sólo engaño?           30
    
      «¡Ay!, levantad los ojos
    a aquella celestial eterna esfera:
    burlaréis los antojos
    de aquesta lisonjera
    vida, con cuanto teme y cuanto espera.          35
    

Coged de vuestra alegre primavera




En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;
y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:
coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre;
marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
AUTOR: GARCILASO DE LA VEGA






Resultado de imagen de memento mori 




Mientras por competir con tu cabello
Oro bruñido al sol relumbra en vano,
Mientras con menosprecio en medio el llano
Mira tu blanca frente al lilio bello;
Mientras a cada labio, por cogello,
Siguen más ojos que al clavel temprano,
Y mientras triunfa con desdén lozano
Del luciente cristal tu gentil cuello,
Goza cuello, cabello, labio y frente,
Antes que lo que fue en tu edad dorada
Oro, lilio, clavel, cristal luciente,
No sólo en plata o vïola troncada
Se vuelva, más tú y ello juntamente
En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

autógrafo



Luis de Góngora y Argote, 1582